Preguntas frecuentes

Todo lo que hay que saber antes de construir

97 preguntas sobre autopromoción, agrupadas por temas: terreno, precios, hipoteca, impuestos, licencias, obra, calidades y garantías.

01Antes de empezar: qué es la autopromoción

¿Qué es la autopromoción de una vivienda?

La autopromoción es construir tu propia casa en tu propio terreno, en lugar de comprarla ya terminada a un promotor. Legalmente eres el promotor: tú decides, impulsas, programas y financias la obra, aunque la ejecuten empresas y profesionales. La Ley 38/1999 de Ordenación de la Edificación (LOE) no define una figura llamada «autopromotor»: define al promotor en su artículo 9, y cuando construyes tu propia casa eres promotor a todos los efectos. La única particularidad es el destino de la obra, que eres tú mismo.

¿Es lo mismo autopromoción que autoconstrucción?

No, y confundirlas es el malentendido más frecuente. En la autoconstrucción ejecutas materialmente la obra o coordinas tú los gremios; en la autopromoción tú decides, financias y eres titular, pero la ejecución la realizan empresas y profesionales. La diferencia tiene consecuencias prácticas: la autoconstrucción es prácticamente inviable con hipoteca bancaria y exige disponibilidad de tiempo casi total, mientras que la autopromoción es financiable mediante hipoteca autopromotor y compatible con una vida laboral y familiar normal. En autopromoción asumes la responsabilidad de promotor, no la de constructor, y el ahorro procede de eliminar el margen del promotor, no de trabajar tú.

¿Cuánto se ahorra construyendo tu casa en vez de comprarla?

Entre un 20% y un 35% sobre el precio de una obra nueva comparable. El ahorro no viene de construir con peores materiales: viene de eliminar el margen del promotor (15%–25%), los costes de comercialización (3%–6%) y el coste financiero del promotor (2%–5%). En un caso tipo de vivienda de 160 m² construidos sobre parcela propia, comprar a promotor supone un desembolso de 318.240 € frente a 233.900 € en autopromoción: 84.340 € de diferencia, un 26,5%. La comparación excluye deliberadamente el coste del suelo, porque al comprar a promotor va incluido en el precio y en autopromoción se adquiere aparte. Conviene leer el dato con honestidad: parte de ese ahorro procede de que asumes riesgos que el promotor asumía por ti. Ese riesgo es lo que puede convertir un ahorro del 30% en un sobrecoste del 15% si el proyecto se gestiona mal, y es exactamente lo que neutraliza un contrato a precio cerrado con plazo garantizado.

¿Qué riesgos tiene construirte tu propia casa?

Cinco, y explican prácticamente todos los proyectos de autopromoción que salen mal en España: desviación de presupuesto (15%–30% habitual en contratos por mediciones), desviación de plazo, riesgo técnico y de calidad, riesgo jurídico y administrativo, y desgaste personal. El riesgo dominante es el económico. En un contrato por precios unitarios sujetos a medición final, el presupuesto inicial es una estimación, no un compromiso, y la desviación procede de tres fuentes: mediciones reales superiores a las proyectadas, partidas no contempladas en proyecto y modificados solicitados durante la obra. El menos comentado, y el que más proyectos rompe, es el quinto: un autopromotor sin apoyo profesional dedica entre 200 y 500 horas de gestión al proyecto, normalmente una sola persona de la pareja y en paralelo a su trabajo. Los cinco riesgos son gestionables, pero solo si se identifican antes de firmar nada.

¿De qué respondo legalmente si me construyo mi propia casa?

Como promotor asumes las obligaciones del artículo 9 de la LOE y respondes solidariamente frente a terceros por los daños materiales del edificio durante los plazos de garantía legal, aunque tú no hayas ejecutado nada con tus manos. Esas obligaciones son concretas: ostentar la titularidad del solar, facilitar la documentación previa, gestionar y obtener las licencias, suscribir los seguros preceptivos y entregar la documentación de obra ejecutada. En la práctica, la ley te atribuye siete funciones (disponer del suelo, encargar el proyecto, obtener licencias, financiar, contratar ejecución y dirección facultativa, suscribir seguros y legalizar la obra terminada), de las cuales cinco son delegables en una empresa que las asuma íntegramente. Las dos que no lo son, por definición, son ser titular del suelo y financiar el proyecto.

¿Cuánto se tarda en construir una casa desde cero?

Entre 14 y 22 meses desde el primer contacto hasta la entrega de llaves. La ejecución de obra en sistema industrializado ocupa entre 6 y 10 meses; el resto son proyecto, tramitación de licencia y legalización final. El desglose real: análisis de viabilidad (48 horas), programa de necesidades y anteproyecto (3–5 semanas), proyecto de ejecución y visado (4–6 semanas), tramitación municipal de la licencia (2–8 meses), obra (6–10 meses) y legalización con primera ocupación (6–14 semanas). La variable que más dispersa el plazo total no es la obra: es la licencia municipal. Hay ayuntamientos que resuelven en cinco semanas y otros que tardan siete meses para un expediente idéntico. Ninguna empresa constructora puede garantizar un plazo de licencia, y quien lo garantice está engañando. Lo que sí es exigible es que el expediente se presente completo a la primera y que los requerimientos se respondan en 48 horas.

¿Necesito tener el terreno antes de pedir presupuesto?

No. Se puede trabajar en tres escenarios: con parcela ya en propiedad, con parcela que estás valorando comprar, o sin parcela todavía. El segundo escenario es donde el análisis previo aporta más valor, porque te evita comprar mal: es habitual analizar tres parcelas que alguien está considerando y descubrir que la que parecía peor tiene mayor edificabilidad neta. En el tercero, la orientación se centra en criterios de selección antes de que empieces a buscar.

02Terreno, urbanismo y legalidad del suelo

¿Cómo sé si un terreno es edificable?

El único documento con valor probatorio es la cédula urbanística emitida por el ayuntamiento, que certifica clasificación, calificación y parámetros aplicables a esa parcela concreta. Cuesta entre 30 € y 150 € y tarda de dos a ocho semanas. Ni el anuncio del vendedor, ni la opinión de un vecino, ni la existencia de casas construidas al lado acreditan nada: la parcela vecina pudo edificarse bajo un planeamiento anterior. Dos parcelas idénticas en municipios contiguos pueden tener edificabilidades que difieran en un 40%.

¿Qué es la cédula urbanística y qué debe incluir?

Es el documento municipal (también llamado informe o consulta urbanística según el municipio) que certifica por escrito y con firma del ayuntamiento qué se puede construir en una parcela concreta. Cuesta entre 30 € y 150 €. Una cédula útil contiene: clasificación y calificación del suelo con la ordenanza aplicable identificada, edificabilidad máxima, ocupación máxima en porcentaje, altura máxima en metros y plantas, retranqueos a lindero frontal, laterales y posterior, parcela mínima edificable y frente mínimo de fachada, usos permitidos y prohibidos, afecciones sectoriales conocidas y alineaciones y rasantes oficiales. Si falta alguno de esos datos, la cédula no te sirve para decidir.

¿Qué diferencia hay entre suelo urbano y suelo urbanizable?

El suelo urbano consolidado se puede edificar directamente porque ya tiene todos los servicios; el urbanizable no, porque necesita desarrollo previo mediante plan parcial, reparcelación y proyecto de urbanización, con un horizonte de 3 a 10 años y derramas de urbanización a cargo del propietario. Es habitual que se anuncie como «urbana» una parcela urbanizable, y la diferencia es enorme. Las seis situaciones posibles son: urbano consolidado (edificable de inmediato), urbano no consolidado (edificable con costes de urbanización), urbanizable delimitado (todavía no), urbanizable no delimitado (ni siquiera programado), no urbanizable común (excepcionalmente y con procedimiento propio) y no urbanizable protegido (prohibido). Conviene además no confundir clasificación con calificación: la clasificación dice si el suelo es urbano, urbanizable o rústico; la calificación dice qué uso admite. Un suelo urbano con calificación industrial no permite construir tu vivienda.

¿Se puede construir una casa en suelo rústico?

En algunas comunidades autónomas y en supuestos tasados, sí: normalmente vivienda unifamiliar aislada vinculada a explotación agraria o en casos concretos previstos por la normativa autonómica, con parcela mínima de entre 10.000 m² y 25.000 m² y autorización autonómica previa a la licencia municipal. En suelo no urbanizable protegido, no. Las diferencias frente al suelo urbano son sustanciales: el plazo total de licencia pasa de 1–4 meses a 8–24 meses, la ocupación máxima baja del 30%–60% al 1%–3%, los suministros son frecuentemente autónomos, el saneamiento exige fosa séptica homologada y la financiación bancaria es restringida y con menor LTV. La regla práctica: si alguien te ofrece una parcela rústica «con posibilidad de construir» sin poder mostrarte por escrito el procedimiento concreto de autorización aplicable en esa comunidad, la respuesta correcta es no. Las construcciones ilegales en suelo protegido no prescriben en la mayoría de normativas autonómicas actuales, y una vivienda sin habilitación puede ser objeto de orden de demolición décadas después, sin indemnización y con el coste de la demolición a tu cargo.

¿Qué tengo que comprobar antes de comprar un terreno?

Veintiocho verificaciones agrupadas en tres bloques: jurídico-registral, urbanístico y físico-técnico. Ninguna de palabra: todas por escrito y antes de firmar. Bloque jurídico: nota simple registral solicitada el mismo día de la firma (una de hace seis meses no sirve), titularidad y capacidad de quien vende, ausencia de cargas y de servidumbres inscritas y aparentes, coincidencia de superficie entre Registro y Catastro, coincidencia de linderos con la realidad física, IBI al corriente y ausencia de expedientes de reparcelación o expropiación. Bloque urbanístico: cédula urbanística en vigor, clasificación y calificación confirmadas por escrito, edificabilidad suficiente para tu programa, superficie y frente de fachada por encima de los mínimos, retranqueos compatibles, ausencia de modificación de planeamiento en tramitación y consulta sobre cesiones o cargas de urbanización pendientes. Bloque físico: estudio geotécnico, levantamiento topográfico con curvas de nivel, acceso rodado con anchura para camión de obra, acometidas de agua, saneamiento, electricidad y telecomunicaciones, y ausencia de arbolado protegido. El punto que más dinero cuesta ignorar es la distancia al punto de acometida eléctrica: si la red más cercana está a 200 metros, la extensión de línea puede costar entre 15.000 € y 60.000 €, íntegramente a cargo del solicitante. Pide siempre a la distribuidora un estudio de viabilidad de suministro antes de comprar: es gratuito o de coste simbólico y te da el importe exacto.

¿Qué pasa si la superficie del Registro no coincide con la del Catastro?

Es una discrepancia frecuente que debe resolverse antes de escriturar la obra nueva, porque puede bloquear la inscripción y dejarte con una casa construida que no puedes inscribir. Existen vías de subsanación (acta notarial de notoriedad, expediente registral del artículo 199 de la Ley Hipotecaria) pero llevan meses. Lo eficiente es detectar la discrepancia antes de comprar y negociar en el contrato de arras que se resuelva antes de la escritura, no después.

¿Cuánto cuesta comprar un terreno además del precio del terreno?

Entre un 8% y un 15% adicional sobre el precio de compraventa. El componente principal es el impuesto: ITP de entre el 6% y el 11% si vende un particular, o IVA del 21% más AJD de 0,5%–1,5% si vende un empresario o profesional. Al impuesto se suman notaría (600–1.200 €), Registro de la Propiedad (400–900 €), gestoría (300–600 €), certificaciones registrales (20–60 €), levantamiento topográfico (400–1.200 €), estudio geotécnico (900–2.000 €) y cédula urbanística (30–150 €). La plusvalía municipal corresponde por ley al vendedor, aunque es pactable. La condición del vendedor cambia por completo la operación: sobre un terreno de 120.000 €, tributar al 8% de ITP son 9.600 €, y hacerlo al 21% de IVA más AJD son 26.700 €. Verifícalo antes de negociar el precio, no después.

¿Es obligatorio el estudio geotécnico y cuánto cuesta?

Sí, el Código Técnico de la Edificación lo exige para todo proyecto. Cuesta entre 900 € y 2.000 € para una vivienda unifamiliar y determina el diseño de la cimentación. Es probablemente la mejor inversión del proyecto: un error en cimentación cuesta entre 10.000 € y 45.000 € corregirlo, que es la diferencia entre una zapata corrida convencional y una cimentación por pilotes o losa armada de gran canto. Los cuatro hallazgos que revelan un problema grave son nivel freático alto, suelos expansivos, rellenos antrópicos sin capacidad portante y contaminación del suelo por usos previos.

¿Una parcela en pendiente encarece la obra?

Sí, de forma proporcional al desnivel, pero es un condicionante con coste, no un impedimento. Hasta un 5% de pendiente el sobrecoste es del 0%–2%; entre el 12% y el 20% se sitúa en el 6%–14%; por encima del 30% supera el 25% y exige valoración caso a caso. A cambio, las parcelas en pendiente suelen permitir semisótanos que no computan edificabilidad y ofrecen mejores vistas. El sobrecoste procede del movimiento de tierras, los muros de contención y la cimentación escalonada.

¿Cuántos metros cuadrados puedo construir en mi parcela?

Depende de ocho parámetros de la ordenanza municipal, no solo de la edificabilidad. El cálculo real es la intersección de tres límites: edificabilidad (m² de techo por m² de suelo), ocupación máxima (porcentaje de parcela que puede cubrir la huella) y la envolvente que queda tras aplicar los retranqueos. En la mayoría de parcelas urbanas de tamaño medio el parámetro limitante no es la edificabilidad, sino la combinación de ocupación y retranqueos. Es frecuente encontrar parcelas donde la edificabilidad permitiría 280 m² pero los retranqueos dejan una huella útil de solo 95 m², lo que obliga a construir en tres plantas o a renunciar a metros. Los otros parámetros que pueden invalidar una parcela son parcela mínima edificable, frente mínimo de fachada, altura máxima (que se expresa a la vez en metros y en número de plantas y debe cumplirse en ambos), separación entre edificaciones y usos permitidos. Para saber el número exacto de tu parcela hace falta cruzar su geometría catastral con el planeamiento aplicable: es lo que hace el análisis de viabilidad gratuito de Buildlovers en 48 horas a partir de la referencia catastral.

¿El sótano cuenta para la edificabilidad?

En muchas ordenanzas no computa cuando se destina a garaje, trastero o instalaciones y no supera una cota determinada sobre rasante, pero debe verificarse siempre en la ordenanza concreta del municipio. Cuando no computa, es la vía más barata de ganar metros con la edificabilidad agotada: cuesta entre 550 €/m² y 750 €/m², un 25%–60% más que la planta baja según terreno y nivel freático, pero no consume techo edificable. El condicionante es el geotécnico: con nivel freático alto, el sobrecoste de impermeabilización y drenaje puede hacer inviable la operación. Otras superficies que suelen quedar fuera del cómputo son porches y terrazas cubiertas abiertas por al menos dos lados (o al 50% según municipio), espacios bajo cubierta con altura libre inferior a 1,50 m, aleros y cornisas, y piscinas y elementos exteriores no cubiertos.

03Precios y presupuesto

¿Cuánto cuesta construir una casa por metro cuadrado?

Los rangos de las gamas Buildlovers van de 1.300 €/m² a 1.990 €/m² sobre superficie construida, para vivienda de 140–200 m² en parcela sin condicionantes especiales. Pero ese precio es de ejecución: al coste total hay que añadir entre un 16% y un 26% de honorarios técnicos, licencias, tasas, seguros, acometidas y legalización. Cualquier precio por metro cuadrado que no aclare exactamente qué incluye es información incompleta, y es la principal fuente de sustos presupuestarios del sector. La comparación honesta entre dos ofertas exige saber si cada una incorpora proyecto, dirección facultativa, geotécnico, seguros y control de calidad, o solo la ejecución material.

¿Qué no incluye el precio por m² que dan las constructoras?

Habitualmente, veinte conceptos que suman entre un 16% y un 26% adicional sobre el presupuesto de obra. Es exactamente la diferencia entre una previsión realista y un susto. Los principales son: proyecto básico y de ejecución (4%–7% del PEM), dirección de obra (1,5%–3%), dirección de ejecución (1%–2%), coordinación de seguridad y salud (0,3%–0,8%), visado colegial (150–600 €), estudio geotécnico (900–2.000 €), levantamiento topográfico (400–1.200 €), tasa de licencia (0,5%–1,5%), ICIO (2%–4%), seguro Todo Riesgo Construcción (0,15%–0,35%), control de calidad (0,3%–0,8%), acometidas de agua (600–2.500 €), eléctrica (1.200–6.000 €) y saneamiento (500–3.000 €), licencia de primera ocupación (0,2%–0,6%), escritura de obra nueva (600–1.400 €), AJD (0,5%–1,5%) y Registro (300–800 €). Regla rápida para las primeras conversaciones: si conoces el Presupuesto de Ejecución Material, multiplícalo por 1,35 para estimar el desembolso total excluyendo el suelo.

¿Qué es un precio cerrado y en qué se diferencia de un presupuesto abierto?

En un precio cerrado, el importe firmado en contrato es el importe final y las desviaciones de ejecución las absorbe la empresa constructora. En un presupuesto abierto, el precio inicial es una estimación que se liquida por mediciones reales al terminar la obra, y el riesgo lo asumes íntegramente tú. La desviación media documentada en presupuesto abierto es del 15% al 30%. Un presupuesto cerrado parte de un importe entre un 3% y un 6% superior al abierto equivalente, porque incorpora una prima de riesgo, pero la comparación honesta es esta: un presupuesto abierto que parte un 5% más barato y se desvía un 20% termina siendo un 14% más caro. Y esa desviación no es hipotética, es el comportamiento estadístico normal del modelo. Hay una pregunta de una sola frase que debes hacer a cualquier constructora: «¿El precio que me está dando es vinculante y final, o está sujeto a liquidación por mediciones al terminar la obra?». Si la respuesta es ambigua, pide que se recoja por escrito en el contrato. Un constructor que garantiza precio no tiene problema en firmarlo.

¿Por qué se disparan los presupuestos de obra?

Por tres fuentes concretas: mediciones reales superiores a las proyectadas, partidas no contempladas en proyecto y modificados solicitados durante la obra. El 70% de las desviaciones se concentra en tres capítulos. El primero es movimiento de tierras y cimentación, porque dependen del terreno real, que solo se conoce al excavar: un geotécnico riguroso reduce este riesgo casi a cero, y un sobrecoste por cimentación especial puede alcanzar entre 8.000 € y 40.000 €. El segundo es equipamiento de baños y cocina, porque es donde el cliente cambia de opinión: un cambio de gama de cocina a mitad de obra supone entre 8.000 € y 15.000 €. El tercero es urbanización exterior, porque suele quedar fuera de los presupuestos iniciales y aparece al final, cuando ya no queda margen. Los tres son evitables: geotécnico riguroso antes de proyectar, decisiones de acabados cerradas antes de firmar, y urbanización exterior presupuestada desde el principio.

¿Cuánto cuesta una casa de 160 m² completa, con todo incluido?

En un caso tipo en Steel Frame, 231.666 € sin contar el suelo, es decir 1.448 €/m² construido. El desglose ayuda a contrastar cualquier presupuesto que recibas. Ejecución de obra 193.732 € (PEM de 148.000 €, más 19% de gastos generales y beneficio industrial, más IVA 10%), honorarios técnicos 21.174 €, tasas e impuestos municipales 7.250 € (ICIO al 3,5%, tasa de licencia al 1% y primera ocupación), seguros y acometidas 5.530 €, y legalización final 3.980 € (notaría, AJD, Registro y gestoría). Úsalo como plantilla de contraste: si un presupuesto que te ofrecen solo contiene el bloque de ejecución, no es el presupuesto de tu casa, es el de una parte de tu casa, y te faltan aproximadamente 38.000 €. Los importes son de un caso tipo y varían por territorio, calidades y complejidad de la parcela.

¿Cuánto dinero debo reservar para imprevistos?

Un 10% del coste total del proyecto, en liquidez disponible y no comprometida. Aunque el precio cerrado elimina la contingencia de obra, siguen existiendo contingencias externas que no controla ninguna constructora: una acometida más cara de lo previsto, una tasa municipal superior a la estimada, o un retraso administrativo que alarga los meses de alquiler.

¿Sale más barato contratar a los gremios por mi cuenta?

Sobre el papel sí, entre un 12% y un 20%, que es lo que supone el margen del contratista general. En la práctica, el ahorro teórico se consume habitualmente en retrasos, trabajos rehechos y partidas que nadie asumió porque cada gremio pensaba que correspondían al siguiente. El modelo por gremios exige que coordines veinte oficios, gestiones sus solapes, resuelvas sus incompatibilidades y absorbas los tiempos muertos entre uno y otro. Solo es recomendable si tienes experiencia real en construcción y disponibilidad casi completa. Hay un efecto añadido: cuando contratas por separado a arquitecto, aparejador y constructor y aparece una patología, cada uno señala al otro, y determinar la responsabilidad exige un procedimiento judicial con pericial que dura años. Con un único responsable contractual no hay a quién señalar.

¿Cuánto cuestan los extras: piscina, sótano, fotovoltaica, domótica?

Rangos orientativos de los opcionales más solicitados: sótano 550–750 €/m², piscina 8×4 m con depuración 22.000–38.000 €, garaje cerrado adicional por plaza 9.000–16.000 €, fotovoltaica 5 kWp 6.500–9.500 €, batería 10 kWh 5.500–8.500 €. También: suelo radiante y refrescante sobre radiante 3.500–6.000 €, domótica integral KNX 7.000–15.000 €, chimenea o estufa de leña 3.000–7.000 €, ascensor doméstico 18.000–30.000 €, cubierta vegetal 90–160 €/m², pérgola bioclimática de 20 m² 8.000–15.000 € y vallado perimetral 80–220 €/ml. La recomendación práctica que más dinero ahorra: preinstala siempre lo que sea barato preinstalar y caro añadir después. Un tubo corrugado hasta el garaje para la carga del vehículo eléctrico cuesta 180 € durante la obra y 2.400 € después. Lo mismo aplica a la preinstalación de fotovoltaica, de aire acondicionado por conductos y de domótica.

04Financiación e hipoteca autopromotor

¿Qué es una hipoteca autopromotor?

Es un préstamo hipotecario para financiar la construcción de una vivienda en terreno propio. Su diferencia estructural con una hipoteca de compraventa es que el dinero no se entrega de una vez, sino en disposiciones sucesivas conforme avanza la obra, verificadas mediante certificaciones técnicas. Otras diferencias relevantes: la garantía inicial es el solar y progresivamente la obra, la tasación valora el proyecto terminado y no un inmueble existente, la financiación máxima se sitúa en el 70%–80% de ese valor final, y es habitual un período de carencia de 12 a 24 meses durante la obra. También la ofrecen menos entidades y con criterios más dispares que una hipoteca convencional. Durante la carencia pagas solo intereses sobre el capital dispuesto, sin amortizar principal. Es una ventaja de tesorería, porque las cuotas durante la obra son bajas, pero encarece el coste total del préstamo.

¿Cuánto dinero necesito ahorrado para construir mi casa?

Como orden de magnitud: el coste del suelo si no lo tienes, más entre un 20% y un 30% del coste de construcción en recursos propios, más un fondo de contingencia del 10%. Hay además un dato que descoloca a mucha gente: durante los primeros meses existen pagos no financiables (proyecto, licencia, ICIO, estudios previos) que suman entre 20.000 € y 30.000 € y que debes tener disponibles antes de que se libere la primera disposición de la hipoteca.

¿Qué piden los bancos para dar una hipoteca autopromotor?

Del solicitante: solar en propiedad con titularidad inscrita y a ser posible libre de cargas, ratio de endeudamiento que no supere el 30%–35% de los ingresos netos, estabilidad laboral (contrato indefinido o al menos dos años como autónomo), ahorro disponible del 20%–30% del coste total además del suelo, e historial crediticio sin incidencias. Del proyecto: proyecto de ejecución completo y visado, licencia de obra concedida o al menos justificante de solicitud, contrato de obra con la constructora (preferiblemente cerrado, con plazo y calendario de certificaciones), presupuesto detallado por capítulos, tasación ECO conforme a la Orden ECO/805/2003 y nota simple actualizada del solar. La tasación ECO merece atención: valora el inmueble en su estado futuro de terminación partiendo del proyecto y del presupuesto, y sobre ese valor la entidad aplica su porcentaje máximo de financiación. Un proyecto bien documentado, con presupuesto realista y empresa constructora solvente, obtiene mejor tasación. Un presupuesto artificialmente bajo obtiene tasación baja y, por tanto, menos financiación.

¿Cómo se va cobrando el dinero de una hipoteca autopromotor?

En cinco tramos vinculados a hitos de obra: inicial contra licencia y acta de replanteo (20%–30%), estructura completada (25%–35%), cerramientos y cubierta (20%–30%), acabados (10%–20%) y final contra certificado final de obra y escritura de obra nueva (5%–15%). Cada tramo exige certificación de obra visada. El detalle que hay que anticipar es el desfase: entre que se completa el hito y el dinero está en tu cuenta pueden pasar de dos a cinco semanas, porque hace falta certificación técnica, verificación de la entidad y a veces visita de tasador. Durante esas semanas el constructor sigue trabajando y esperando cobrar. Es la causa número uno de paradas de obra en autopromoción y es completamente evitable con planificación.

¿En qué momento de la obra hay más riesgo de quedarse sin dinero?

Entre los meses 4 y 9, no al final. Es el tramo en el que ya has pagado proyecto, licencia e ICIO, la obra ha empezado a facturar y todavía no ha llegado la segunda disposición de la hipoteca. La causa es siempre la misma: se planificó el total del proyecto, pero no se planificó el calendario. El ejercicio que lo evita es un cash-flow mes a mes cruzando pagos previstos con cobros previstos, elaborado antes de firmar nada. En un proyecto tipo con hipoteca al 80% incluyendo suelo, la aportación propia necesaria además del capital inicial del terreno ronda los 39.000 €, pero el dato relevante no es el total: es el momento de máxima tensión de caja. Las cinco reglas que lo previenen: fondo de contingencia del 10% en liquidez, no contar con financiación no concedida por escrito, negociar el calendario de pagos con el constructor alineándolo con las disposiciones bancarias, no pagar nunca por delante del avance real de obra, y prever el solape entre alquiler y cuota hipotecaria (con 950 € de alquiler y 380 € de intereses medios durante veinte meses son 26.600 €).

¿Buildlovers da hipoteca o financia la obra?

No. Buildlovers no intermedia con bancos ni da consejo financiero, y no lo simula. Lo que sí hace es entregar, dentro del Informe Técnico de Proyecto, un cuadro de tesorería personalizado mes a mes (qué pagas, cuándo lo pagas y qué necesitas tener disponible) que puedes llevar directamente a tu entidad para el estudio de viabilidad. Además, el calendario de pagos está diseñado para encajar con el esquema de disposiciones de una hipoteca autopromotor estándar: los hitos de certificación coinciden con los hitos que la entidad financiera verifica, precisamente para evitar el desfase que para obras. La decisión de riesgo, en cualquier caso, es del banco y depende de tu perfil financiero.

¿Puedo construir si soy autónomo o tengo contrato temporal?

Es más difícil, pero no imposible. Las entidades financieras valoran la estabilidad de ingresos más que la modalidad contractual: un autónomo con tres ejercicios de ingresos consistentes puede tener mejor acceso que un asalariado recién incorporado. La recomendación práctica es consultar con al menos dos entidades antes de comprometerte con el proyecto, y no firmar arras de un solar ni encargar proyecto contando con una financiación que no tengas aprobada por escrito y con condiciones cerradas.

05Impuestos y fiscalidad

¿Qué IVA se paga al construir una casa, el 10% o el 21%?

El 10% sobre la ejecución de obra cuando el destino es vivienda y existe contrato directo entre promotor y contratista. Los honorarios de arquitecto, aparejador y coordinador de seguridad tributan siempre al 21%, porque son prestación de servicios profesionales y no ejecución de obra. Para aplicar el 10% deben cumplirse tres condiciones: contrato directo entre tú como promotor y el contratista, edificación destinada principalmente a vivienda (al menos el 50% de la superficie) y ejecución de obra con aportación de materiales por el contratista, no suministro aislado. Aparece también el 21% en: materiales que compres directamente sin ejecución, mobiliario no integrado, electrodomésticos de libre instalación, decoración y, según su naturaleza, la urbanización exterior no vinculada directamente a la vivienda. Si la vivienda no va a ser vivienda (por ejemplo, un uso terciario o una segunda residencia), la ejecución tributa al 21%.

¿Qué impuestos se pagan al construir una casa?

Cinco momentos fiscales distintos a lo largo del proyecto: compra del suelo (ITP del 6%–11% si vende particular, o IVA 21% más AJD 0,5%–1,5% si vende empresario), licencia de obra (ICIO de hasta el 4% sobre PEM y tasa municipal del 0,5%–1,5%), ejecución (IVA del 10% en obra de vivienda y 21% en honorarios), legalización (AJD del 0,5%–1,5% sobre el valor declarado de la obra nueva y tasa de primera ocupación del 0,2%–0,6%) y uso y futura venta (IBI anual del 0,4%–1,1% sobre valor catastral, IRPF del 19%–28% sobre la ganancia y plusvalía municipal). Los tipos de ITP y AJD los fija cada comunidad autónoma y el ICIO cada ayuntamiento dentro de un máximo estatal, de modo que los rangos anteriores son órdenes de magnitud, no valores aplicables a tu caso concreto.

¿Qué es el ICIO y cuánto se paga?

El Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras es un tributo municipal que grava toda construcción para la que se exija licencia. Su base imponible es el coste real y efectivo de la construcción, calculado en la práctica a partir del Presupuesto de Ejecución Material, y el tipo llega hasta el 4%, habitualmente entre el 2% y el 4%. Dos matices que pueden ahorrarte dinero. Primero: el ICIO se autoliquida provisionalmente sobre el presupuesto de proyecto pero se liquida definitivamente sobre el coste real ejecutado, de modo que si el coste final resulta inferior tienes derecho a solicitar la devolución del exceso. Muchos autopromotores no lo reclaman. Segundo: la base imponible del ICIO no incluye el IVA, ni los honorarios profesionales, ni el beneficio industrial del contratista, y si el ayuntamiento calcula sobre un importe que los incluya, la liquidación es recurrible.

¿Hay bonificaciones en el ICIO por eficiencia energética?

Sí. Numerosos municipios bonifican el ICIO entre un 25% y un 95% por criterios de eficiencia energética, incorporación de energías renovables, accesibilidad o interés municipal. Son bonificaciones rogadas: hay que solicitarlas expresamente y en plazo, normalmente en el momento de la solicitud de licencia. Una bonificación del 50% en una obra con PEM de 148.000 € y tipo del 3,5% supone 2.590 € de ahorro. Es una gestión de quince minutos que casi nadie hace, porque casi nadie sabe que existe.

¿Cuánto se paga por escriturar la obra nueva?

El AJD, con tipo autonómico de entre el 0,5% y el 1,5% sobre el valor declarado de la obra, más notaría (600–1.400 €) y Registro de la Propiedad (300–800 €). El valor que se declara debe corresponderse con el coste real de la obra, acreditable mediante el certificado final de obra y las facturas. Declarar un valor artificialmente bajo para reducir el AJD tiene doble penalización: riesgo de comprobación de valores con liquidación complementaria, intereses y sanción, y una ganancia patrimonial mayor (y por tanto más IRPF) en una futura venta.

¿Qué pasa con Hacienda si vendo la casa que me he construido?

Tributas en IRPF por la ganancia patrimonial (19%–28%), que es la diferencia entre el valor de transmisión y el valor de adquisición, y liquidas plusvalía municipal sobre el incremento de valor del suelo. Si vendes antes de diez años desde el fin de obra, decae además la exención del seguro decenal. En autopromoción, el valor de adquisición es la suma del coste del suelo, del coste de la construcción y de todos los gastos e impuestos inherentes a ambos: ITP o IVA del suelo, notaría, Registro, honorarios técnicos, licencias, ICIO y AJD. Cada euro que puedas acreditar reduce la ganancia: 10.000 € de coste no acreditado te cuestan entre 1.900 € y 2.800 € en la venta. Conserva en archivo digital y físico la escritura del suelo, las liquidaciones de impuestos, todas las facturas de obra y honorarios, las licencias, el ICIO y la escritura de obra nueva con su AJD. Ese archivo puede valer varios miles de euros dentro de quince años.

06Proyecto, licencia y trámites

¿Cuánto tarda una licencia de obra mayor?

El plazo legal máximo de resolución es generalmente de tres meses desde la presentación completa de la solicitud, pero el plazo realista se sitúa entre 2 y 8 meses. La expresión clave es «presentación completa»: el plazo se suspende cada vez que el ayuntamiento requiere subsanación y se reanuda cuando la aportas. El recorrido típico es: registro de entrada (1 día), revisión administrativa (2–6 semanas), informe técnico municipal (3–10 semanas), informe jurídico (2–4 semanas), propuesta de resolución y firma (1–3 semanas) y notificación (1–2 semanas). Si hay afecciones sectoriales, sus informes externos añaden de 1 a 6 meses y no computan en el plazo municipal. La variable no la controla ninguna constructora: depende de la carga de trabajo del municipio, de su plantilla técnica y de su cultura administrativa, sin relación con el tamaño del municipio ni con la complejidad del proyecto. Lo que sí es exigible a una empresa es que el expediente se presente completo a la primera, que los requerimientos se respondan en 48 horas y que exista seguimiento activo.

¿Puedo empezar la obra si ha pasado el plazo y el ayuntamiento no contesta?

No es recomendable en ningún caso. Aunque el silencio administrativo en licencias urbanísticas sea positivo con carácter general, la legislación estatal de suelo establece que en ningún caso pueden entenderse adquiridas por silencio facultades o derechos que contravengan la ordenación urbanística. Traducido: si tu proyecto incumple algún parámetro, el silencio no te otorga nada, y construir amparándote en él te expone a una orden de demolición años después. Iniciar obra sin licencia firme es además la infracción urbanística más común y más sancionada: paralización inmediata, sanción de entre el 50% y el 100% del valor de lo ejecutado y, en suelo no urbanizable protegido, orden de demolición sin derecho a indemnización.

¿Qué pasa si me deniegan la licencia de obra?

Depende del motivo, que siempre debe estar motivado en la resolución con indicación del precepto concreto que se incumple. Ese dato determina si hay solución y cuál. Tienen solución: incumplimiento de un parámetro como altura, retranqueo u ocupación (se modifica el proyecto y se vuelve a presentar), documentación incompleta (se subsana y se reactiva el expediente) e interpretación discrepante de la ordenanza (recurso de reposición con informe técnico contradictorio). Depende del caso la falta de informe sectorial favorable. No tienen solución técnica: uso no permitido en esa calificación, suelo no urbanizable protegido y, salvo agregación con parcela colindante, parcela inferior a la mínima edificable. Los supuestos sin solución son precisamente los que un análisis de viabilidad previo detecta antes de que compres el suelo o encargues el proyecto.

¿Qué organismos pueden retrasar mi licencia además del ayuntamiento?

Ocho, y su intervención no computa en el plazo municipal: Demarcación de Costas (3–12 meses), Confederación Hidrográfica en zona de policía de cauce (3–8 meses), Carreteras estatal o autonómica (2–6 meses), Patrimonio Cultural en entorno de BIC (3–12 meses), Medio Ambiente en espacios protegidos o Red Natura 2000 (4–12 meses), Vías Pecuarias (3–9 meses), Aviación Civil por servidumbres aeronáuticas (2–6 meses) y compañía eléctrica por servidumbre de alta tensión (1–4 meses). Todas esas afecciones son consultables antes de comprar el suelo, a través de los visores cartográficos autonómicos, del visor del Catastro y de la cédula urbanística. Descubrir una servidumbre de costas después de haber pagado el terreno y encargado el proyecto es perfectamente evitable, y sin embargo frecuente.

¿Qué diferencia hay entre anteproyecto, proyecto básico y proyecto de ejecución?

El anteproyecto sirve para decidir y no tiene validez administrativa; el proyecto básico sirve para solicitar la licencia; el proyecto de ejecución sirve para construir y contratar. Representan aproximadamente el 10%–20%, el 30%–40% y el 45%–60% de los honorarios, respectivamente. El anteproyecto contiene distribución en planta, volumetría, imágenes 3D, superficies y presupuesto estimativo. El básico añade la definición de la solución, el cumplimiento urbanístico, planos generales, memoria y presupuesto. El de ejecución incorpora todo el detalle constructivo: estructura, instalaciones, mediciones, pliego de condiciones y detalles. Contratar solo el proyecto básico para obtener la licencia y resolver los detalles en obra es un error caro: sin proyecto de ejecución no hay mediciones fiables, ni presupuesto real, ni definición de instalaciones, y no se puede exigir nada al constructor porque no hay documento que defina qué debía hacerse. Además, la mayoría de ayuntamientos exigen presentar el proyecto de ejecución visado antes del inicio de obra.

¿Hasta cuándo puedo cambiar la distribución de la casa?

Hay tres tramos con costes radicalmente distintos. En fase de anteproyecto los cambios son libres, sin coste ni impacto en plazo. En proyecto de ejecución tienen coste técnico, porque hay que rehacer planos, mediciones y presupuesto. En obra tienen coste real y de plazo. La regla de los tres ceros resume el orden de magnitud: un cambio en anteproyecto cuesta X, el mismo cambio en proyecto de ejecución cuesta 10X y en obra cuesta 100X. No es una exageración retórica. Un cambio de ubicación de un tabique cuesta 400 € antes de construirlo y 2.200 € después, más el retraso. Hay una decisión que no admite rectificación a ningún precio: el sótano. Decidirlo después de haber ejecutado la cimentación no es caro, es imposible sin demoler y volver a empezar.

¿Qué es el visado colegial y para qué sirve?

Es la verificación por el Colegio Oficial de Arquitectos de que el técnico redactor está colegiado, habilitado y no inhabilitado, y de que la documentación está formalmente completa. Lo que no garantiza: que el proyecto sea técnicamente correcto, que cumpla la normativa urbanística o que la solución constructiva sea adecuada. El visado no es una revisión técnica de contenido. Lo que sí aporta, y es lo relevante: activa el seguro de responsabilidad civil colegial del técnico, que es una garantía real ante errores de proyecto. Cuesta entre 150 € y 600 €.

¿Necesito licencia aparte para la piscina o el vallado?

Habitualmente sí, y con frecuencia son licencias independientes de la de obra mayor. Si están previstas en el proyecto inicial se tramitan conjuntamente; si las decides después, requieren trámite propio con su propio plazo. Hay otros permisos accesorios que se olvidan sistemáticamente y tienen consecuencias: licencia de vado (sin ella no puedes legalizar el acceso rodado), ocupación de vía pública durante la obra, apertura de centro de trabajo, comunicación de inicio de obra, acometida provisional de obra y autorización de tala de arbolado si está protegido.

07Construcción industrializada y Steel Frame

¿Qué es el Steel Frame?

Un sistema de construcción industrializada basado en perfiles de acero galvanizado conformados en frío, fabricados en taller con precisión milimétrica y ensamblados en obra. Es el sistema dominante en vivienda unifamiliar en Australia, Estados Unidos, Japón y Chile. Su ventaja no es estética ni teórica: reduce el plazo de ejecución de 12–18 meses a 6–10, lleva la precisión dimensional de ±10–20 mm a ±1–2 mm y reduce la variabilidad de ejecución en obra casi a cero. Cuando el 80% de la envolvente se fabrica en taller con control dimensional y trazabilidad, no es que en obra no puedan cometerse errores: es que hay muchos menos puntos donde cometerlos.

¿Qué diferencias reales hay entre Steel Frame y construcción tradicional?

Doce diferencias con consecuencia práctica. Las de mayor impacto: plazo de ejecución (6–10 meses frente a 12–18), precisión dimensional (±1–2 mm frente a ±10–20 mm), agua en obra (montaje en seco frente a tiempos de secado), peso de la estructura (30–50 kg/m² frente a 300–500 kg/m², lo que reduce la exigencia de cimentación) y puentes térmicos (resueltos por aislamiento continuo frente a difíciles de resolver). También: menor dependencia meteorológica una vez cerrada la envolvente, reducción del 60%–80% en residuos generados, acero 100% reciclable, modificación futura de tabiques sencilla al ser sistema en seco, y un rendimiento de superficie útil sobre construida del 85% frente al 80% de la fábrica de ladrillo, por el menor espesor de tabiquería. Sobre 372 m² construidos, esos cinco puntos son 18 m² útiles adicionales sin pagar más edificabilidad: una habitación completa. Donde el Steel Frame no es automáticamente mejor: la inercia térmica. Los sistemas de gran masa amortiguan mejor las oscilaciones térmicas día-noche en climas continentales. Un sistema ligero lo compensa por diseño (mayor espesor de aislamiento, protección solar dimensionada, elementos de masa interior), pero conviene decirlo: ningún sistema constructivo es superior en todos los parámetros, y quien lo afirme está vendiendo, no explicando.

¿Una casa de Steel Frame pasa frío en invierno o calor en verano?

El comportamiento térmico no lo determina el material de la estructura, sino el aislamiento y la resolución de los puentes térmicos. El sistema incorpora aislamiento continuo por el exterior, que es precisamente lo que la construcción tradicional resuelve peor, y todas las gamas alcanzan calificación energética A o superior. El puente térmico (la zona donde el aislamiento se interrumpe) es el origen real de las pérdidas energéticas y de las condensaciones, y es un problema de solución constructiva, no de material.

¿Se oye la lluvia en una casa industrializada? ¿Tiene problemas de ruido?

No. El aislamiento acústico se resuelve mediante sistemas multicapa con lana mineral y placas de alta densidad, con valores que cumplen y superan las exigencias del Documento Básico HR del Código Técnico. La percepción de que un sistema ligero es ruidoso procede de construcciones de baja calidad de los años noventa, no de la técnica actual. El aislamiento a ruido aéreo en un sistema multicapa es equivalente al que la construcción tradicional obtiene por masa.

¿Es segura una casa de Steel Frame ante viento o terremotos?

Sí. El acero tiene la mejor relación resistencia-peso de los materiales estructurales, y los sistemas ligeros se comportan excepcionalmente bien ante sismo precisamente por su menor masa. El dato de contraste más claro: en Japón y Chile, dos de los países con mayor exigencia sísmica del mundo, es el sistema dominante en vivienda unifamiliar.

¿Puedo colgar cuadros, televisores y muebles en las paredes?

Sí, con los sistemas de fijación adecuados, que se explican en el Libro del Edificio. Para cargas importantes (televisores, muebles altos de cocina, sanitarios suspendidos) se prevén refuerzos en proyecto. Es en realidad una ventaja frente al tabique cerámico hueco: la fijación va a un perfil de acero previsto para ello, no a un ladrillo hueco.

¿Puedo reformar o ampliar la casa dentro de unos años?

Sí, y con más facilidad que en construcción tradicional. La tabiquería en seco se desmonta y se reconstruye sin demolición ni escombro, y las instalaciones discurren accesibles por el interior de los trasdosados. Para ampliar hace falta que queden edificabilidad y ocupación disponibles en la parcela. Merece la pena prever la posibilidad en el proyecto inicial: dejar previsto un refuerzo estructural o una acometida sobredimensionada cuesta muy poco ahora y ahorra mucho después.

¿Se puede pedir hipoteca y tasar una casa industrializada igual que una tradicional?

La vivienda se construye sobre tu terreno, con proyecto visado, licencia municipal, certificado final de obra, licencia de primera ocupación y escritura de obra nueva inscrita, exactamente igual que cualquier obra tradicional: a efectos registrales y administrativos no es una categoría distinta. La financiación se articula mediante hipoteca autopromotor y la valoración mediante tasación ECO del proyecto terminado.

¿Qué pasa si llueve mucho durante la obra?

El sistema industrializado es mucho menos sensible a la meteorología que la construcción húmeda, porque no depende de fraguados ni secados. Una vez cerrada la envolvente (lo que ocurre en el primer tercio del plazo) el interior avanza con independencia del tiempo. En construcción tradicional, en cambio, los plazos de las fases de estructura, cubierta y cerramientos se multiplican aproximadamente por dos por los tiempos de fraguado y secado, y son sensibles a las condiciones climáticas.

08La obra: fases, control y seguimiento

¿Cuáles son las fases de construcción de una casa y cuánto dura cada una?

Doce fases, de 6 a 10 meses en total para una vivienda de 140–200 m² en sistema industrializado: acta de replanteo y vallado (1 semana), movimiento de tierras (1–3 semanas), cimentación (2–4), estructura (2–4), cubierta y estanqueidad (2–3), cerramientos y envolvente (3–5), carpintería exterior (1–2), instalaciones primera fase (3–5), aislamiento y trasdosados (2–3), acabados interiores (4–7), instalaciones segunda fase y equipamiento (3–4) y urbanización, repasos y limpieza (2–3). Cada fase tiene un hito verificable al final: ensayos de hormigón conformes, verificación dimensional de la estructura, prueba de estanqueidad de cubierta superada, pruebas de presión de instalaciones, listado de repasos cerrado. Si te ofrecen un cronograma sin hitos verificables, es un calendario de intenciones.

¿Qué tengo que vigilar durante la obra?

Ocho momentos concretos, porque son aquellos en que un error todavía es corregible antes de quedar enterrado bajo un acabado. Antes de hormigonar la cimentación (armaduras, recubrimientos, cotas y pasatubos). Al finalizar la estructura (verificación dimensional y confirmación de que las estancias tienen la dimensión proyectada). Tras la impermeabilización de cubierta (prueba de estanqueidad antes de colocar el acabado). Antes de cerrar trasdosados (continuidad del aislamiento y barrera de vapor: la revisión más importante para el confort futuro). Antes de tapar instalaciones (prueba de presión y fotografía documentada de todos los recorridos). Antes de solar (aislamiento bajo solera, suelo radiante, pendientes en zonas húmedas). Al recibir la carpintería exterior (comprobar por etiquetado que vidrio y perfil son los de la memoria de calidades: es una de las sustituciones silenciosas más habituales). Y antes de la recepción (recorrido completo con listado de repasos). Un consejo que no cuesta nada: fotografía todo lo que va a quedar oculto, con referencias métricas visibles. Tarda diez minutos y evita una demolición exploratoria en algún momento de los próximos treinta años.

¿Cómo sé si mi obra va mal?

Hay nueve señales que, en la experiencia del sector, anticipan un problema. Ninguna es concluyente por sí sola, pero varias juntas justifican una conversación seria. Obra parada varios días sin explicación o con muy poco personal de forma sostenida. Anticipos solicitados por encima del avance real. Materiales distintos a los de la memoria de calidades justificados como «equivalentes». Dirección facultativa que no visita con regularidad o no emite certificaciones. Libro de órdenes vacío o inexistente. Trabajos ejecutados sin que haya llegado el material que debía instalarse antes. Rotación constante de subcontratistas. Peticiones de firma de conformidades genéricas o documentos sin detalle. Respuestas vagas o aplazadas repetidamente a preguntas concretas. Ante cualquiera de ellas, la actuación correcta es siempre la misma: solicitar por escrito una reunión con la dirección facultativa y el responsable de obra, con acta escrita de acuerdos y plazos. La comunicación verbal no deja rastro y en un eventual conflicto no existe.

¿Qué información debo recibir durante la obra y puedo visitarla?

Deberías recibir: certificación de obra mensual del aparejador, informe de avance mensual o quincenal, reportaje fotográfico semanal, actas de las visitas de la dirección facultativa, resultados de ensayos de control, actualización mensual del cronograma, comunicación previa de cualquier modificado y libro de órdenes permanentemente en obra. Sí puedes visitar la obra, coordinando la visita por razones de seguridad. En un proyecto Buildlovers, además, en los ocho puntos de control se te invita activamente a estar presente, y el interlocutor es tu Personal Builder: una persona concreta con nombre y teléfono, no un buzón de incidencias. La mala comunicación durante la obra es uno de los motivos de insatisfacción más citados del sector, y casi siempre tiene el mismo origen: nadie definió de antemano qué información se entregaría, con qué frecuencia y quién la firmaba.

¿Qué cláusulas debe tener el contrato de obra?

Quince, sea cual sea la empresa. Si solo pudieras revisar tres, serían la naturaleza del precio (cerrado o sujeto a mediciones, explícitamente), la penalización por demora imputable al contratista y el procedimiento de modificados. Entre esas tres determinan prácticamente todo tu riesgo económico. Las quince: objeto y alcance con documentación anexa identificada y fechada; naturaleza del precio; supuestos tasados de revisión de precio; plazo con fecha de inicio objetivamente definida; penalización por demora con importe y tope; causas de suspensión del plazo enumeradas; calendario de certificaciones vinculado a hitos verificables; retención de garantía (habitualmente el 5%); procedimiento de modificados con aprobación escrita previa; recepción de obra y plazo de repasos; garantías legales de 1, 3 y 10 años reconocidas expresamente; seguros aportados por el contratista; régimen de subcontratación; resolución de conflictos; y listado de documentación de entrega. Si una empresa se resiste a concretar cualquiera de las tres críticas, esa resistencia es la información más valiosa que vas a obtener en toda la negociación.

¿Cómo compruebo que una constructora es solvente?

Diez verificaciones que puedes hacer tú mismo antes de firmar. El riesgo de que un constructor entre en concurso a mitad de obra no es teórico: es una de las causas más frecuentes de obras paradas en España. Consulta las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil (fondos propios, resultado de los tres últimos ejercicios, evolución de la deuda). Verifica la antigüedad real de la sociedad, no de la marca comercial. Pide el certificado de estar al corriente con Hacienda y Seguridad Social. Comprueba que el capital social guarda proporción con el volumen de obra que asume. Pide referencias de al menos tres clientes con obra terminada, y llámalos. Visita una obra en ejecución y otra terminada. Verifica que las pólizas están vigentes y a nombre de la sociedad que firma el contrato. Confirma la inscripción en el Registro de Empresas Acreditadas del sector. Busca procedimientos judiciales o concursales asociados a la denominación social. Y desconfía de precios sustancialmente inferiores al mercado: normalmente anticipan modificados o problemas de solvencia.

09Calidades, gamas y personalización

¿Qué diferencia hay entre las gamas Essential, Premium, Excellence y Nature?

Los acabados y el equipamiento, no la construcción. La estructura, el aislamiento base, la estanqueidad, la seguridad estructural y el cumplimiento normativo son idénticos en las cuatro gamas. Los rangos orientativos van de 1.300–1.400 €/m² en Essential a 1.860–1.990 €/m² en Nature. Essential se orienta a eficiencia y funcionalidad (carpintería de PVC triple junta, vidrio doble bajo emisivo, aerotermia con fancoil, VMC simple flujo, preinstalación fotovoltaica, calificación A). Premium a confort y diseño (aluminio RPT triple, vidrio triple bajo emisivo, suelo radiante, VMC doble flujo, fotovoltaica 3 kWp). Excellence a alta prestación (aluminio minimalista, triple con control solar, radiante y refrescante, recuperador, fotovoltaica 5 kWp con batería, calificación A+). Nature a sostenibilidad y biofilia (madera técnica y vegetación en fachada, carpintería mixta madera-aluminio, maderas naturales certificadas, fotovoltaica con batería y gestión de agua). Que la base técnica sea común es deliberado: lo que diferencia las gamas es lo que ves y tocas, no lo que te protege. Una vivienda Essential no está peor construida que una Excellence.

¿Puedo mezclar elementos de gamas distintas?

Sí, dentro de unos límites de coherencia técnica. Es habitual y razonable elegir, por ejemplo, gama Premium con la carpintería de gama Excellence. Cada modificación se valora en el Informe Técnico de Proyecto y se integra en el precio cerrado, de modo que queda garantizada igual que el resto de la obra.

¿La cocina, los armarios y los electrodomésticos están incluidos?

La cocina sí, en las cuatro gamas, con el nivel de equipamiento correspondiente a cada una, y los armarios empotrados también. No están incluidos el mobiliario suelto, la decoración ni los electrodomésticos de libre instalación. Hay además una consecuencia fiscal: esos elementos no incluidos tributan al 21% de IVA, no al 10%, porque no forman parte de la ejecución de obra. El detalle exacto de lo que sí entra (mobiliario, encimera, electrodomésticos y sus modelos) figura en la memoria de calidades que recibes con el ITP.

¿Cómo se lee una memoria de calidades para saber si es fiable?

Una memoria útil especifica, para cada elemento, cuatro datos: marca o fabricante, modelo o referencia, prestación técnica relevante (transmitancia, aislamiento acústico, clase energética, espesor) y unidades incluidas. Si esos cuatro datos no están, el elemento no está realmente definido. Cinco expresiones deben ponerte en guardia en cualquier memoria, sea de quien sea: «o similar» (permite sustituir el producto por otro que el constructor considere equivalente; exige acotarlo con «de igual o superior prestación, previa aprobación escrita del cliente»); «de primera calidad» (no significa nada); «según proyecto» sin remitir a un documento concreto y fechado; «a elegir entre la gama del fabricante» sin especificar qué gama ni cuántas opciones; e «incluye instalación» sin detallar qué comprende. La sustitución silenciosa de materiales por otros «equivalentes» es una de las prácticas que más conflictos genera en el sector, y la memoria de calidades bien redactada es la única defensa real frente a ella.

¿Cuándo tengo que decidir cada cosa de la casa?

Hay doce decisiones con fecha límite, y fuera de plazo cada una tiene coste. Antes del proyecto de ejecución: programa y distribución, sótano sí o no, piscina y su ubicación. Antes de la firma del contrato: gama de calidades. Antes de la fase de instalaciones: tipo de climatización y distribución de cocina. Antes de cerrar trasdosados: puntos de luz y enchufes, y preinstalación de carga de vehículo eléctrico. Antes de ejecutar cubierta: fotovoltaica y batería. Antes de cerramientos: acabado de fachada. Antes de acabados: pavimentos, alicatados, carpintería interior y armarios. La número tres merece atención especial: decidir si quieres sótano después de haber ejecutado la cimentación no es caro, es imposible sin demoler y volver a empezar. Es la única decisión de la lista que no admite rectificación posterior a ningún precio.

¿Puedo aportar materiales que compre yo por mi cuenta?

Es posible, pero está desaconsejado y tiene consecuencias concretas: los materiales aportados por el cliente quedan fuera de la garantía de ejecución, y cualquier incidencia derivada de ellos (plazo de suministro, defecto de producto, incompatibilidad) deja de ser responsabilidad de la constructora. En un contrato a precio cerrado esto es especialmente relevante, porque la garantía de precio y plazo se sostiene sobre el control de toda la cadena de suministro.

¿Merece la pena poner placas solares y batería?

Una instalación fotovoltaica de 5 kWp se amortiza habitualmente entre seis y nueve años y su vida útil supera los veinticinco. La batería tiene un período de amortización más largo y conviene valorarla en función de tu perfil de consumo. En cualquier caso, la preinstalación durante la obra cuesta una fracción de lo que cuesta añadirla después: la fotovoltaica de 5 kWp está en 6.500–9.500 € y la batería de 10 kWh en 5.500–8.500 €, pero dejar la casa preparada durante la obra es marginal en coste.

¿Qué es mejor, suelo radiante o climatización por conductos?

El suelo radiante ofrece mayor confort térmico y mejor eficiencia a baja temperatura, especialmente combinado con aerotermia. Los conductos permiten refrigeración con el mismo sistema y tienen una respuesta más rápida. La solución óptima depende del clima de tu ubicación y de tu patrón de uso, y se analiza en la fase de proyecto. Existe también la opción intermedia del suelo radiante y refrescante, con un sobrecoste de 3.500–6.000 € sobre el radiante, muy recomendable en clima cálido.

10Entrega, garantías y posventa

¿Qué garantía tiene una casa de obra nueva?

Las tres de la Ley de Ordenación de la Edificación, irrenunciables y computadas desde la fecha del acta de recepción: un año para defectos de terminación o acabado, tres años para defectos que afecten a la habitabilidad y diez años para defectos estructurales. En la práctica: pintura, alicatados, ajuste de puertas y sellados entran en el año; humedades, filtraciones, aislamiento térmico o acústico insuficiente y fallos de instalaciones entran en los tres años; cimentación, estructura, muros de carga y forjados en los diez. A ello se suman las garantías propias de cada fabricante de equipos y materiales, recogidas en el Libro del Edificio. Existe además un plazo de prescripción de la acción de dos años desde que se manifiesta el daño: si una patología estructural aparece en el año nueve, puedes reclamar hasta el año once. Conserva el acta de recepción firmada y fechada: es el documento que fija el día cero de todo el cómputo.

¿Es obligatorio el seguro decenal para un autopromotor?

No, si eres autopromotor individual de una única vivienda unifamiliar para uso propio: la disposición adicional segunda de la LOE te exceptúa expresamente. Cuesta entre el 1% y el 1,5% del PEM si decides contratarlo. Pero la excepción tiene una trampa importante: si vendes esa vivienda antes de que transcurran diez años desde la finalización de la obra, la exención decae. Entonces deberás contratar el seguro retroactivamente (caro y a veces imposible, con inspecciones adicionales) o pactar en escritura una exoneración expresa del comprador. El notario está obligado a advertirlo y el registrador a hacerlo constar. La recomendación práctica es de horizonte: si tu intención es habitar la vivienda de forma indefinida, la exención legal te ampara. Si contemplas vender en un horizonte de diez años, contrátalo desde el inicio. Una vivienda sin seguro decenal vendida antes de los diez años pierde valor de mercado y ahuyenta a compradores que financien con hipoteca.

¿Cuánto se tarda desde que acaba la obra hasta poder mudarse?

Entre dos y cuatro meses de forma realista. No organices la mudanza para la semana siguiente al fin de obra. Son once trámites encadenados, y el orden importa porque cada uno depende del anterior: acta de recepción, certificado final de obra (1–2 semanas), visado del CFO (1–2 semanas), licencia de primera ocupación (3–12 semanas), cédula de habitabilidad donde sea exigible (2–8 semanas), certificado energético final, boletines de instalaciones, escritura de obra nueva, liquidación de AJD (30 días hábiles), inscripción registral (2–6 semanas) y alteración catastral con alta de suministros (2–8 semanas). Sin licencia de primera ocupación no hay suministros definitivos: hasta entonces solo dispones del suministro provisional de obra, más caro y limitado en potencia. Es también el documento que acredita la habitabilidad legal a efectos de empadronamiento, seguro de hogar y futura venta o alquiler.

¿Puedo firmar la recepción de la obra si quedan remates pendientes?

Sí, mediante recepción con reservas: los pendientes se enumeran en el acta con un plazo de subsanación. Es la modalidad habitual y no supone problema alguno. Lo que no debes hacer es firmar una recepción sin reservas teniendo cosas pendientes, porque después exigirlas es mucho más difícil. Para prepararla: recorre la vivienda con la memoria de calidades en la mano verificando elemento por elemento, acciona todo (cada interruptor, grifo, ventana, persiana y puerta), comprueba las instalaciones en funcionamiento, contrasta las cotas de las estancias principales frente a los planos y anota absolutamente todo lo no conforme, por pequeño que sea.

¿Qué es el Libro del Edificio y para qué sirve?

Es el archivo documental completo de tu vivienda: proyecto de ejecución y planos as-built, acta de recepción y certificado final de obra, licencias, relación de materiales con marcado CE, boletines de todas las instalaciones, certificado energético, garantías de fabricantes, instrucciones de uso y plan de mantenimiento. Sirve para mantener, reparar, reformar, asegurar y vender la casa durante las próximas décadas, y es la referencia que acredita qué se instaló exactamente y con qué garantía. Digitalízalo íntegro y guárdalo en la nube: un Libro del Edificio en papel en un cajón se pierde, se moja o se tira en una mudanza.

¿Cómo se reclama un defecto de construcción?

En cinco pasos, y el orden determina en gran medida el resultado. Documenta el defecto con fotografías fechadas y descripción precisa. Comunícalo por escrito con acuse de recibo (correo con confirmación, burofax o medio que acredite fecha y contenido), indicando expresamente que ejercitas la garantía del artículo 17 de la LOE. Concede un plazo razonable de subsanación, entre quince y treinta días para defectos ordinarios. Si hay discrepancia, solicita informe técnico independiente. Y solo entonces, reclamación formal fehaciente o vía judicial. El error más común es esperar. Muchos propietarios detectan una humedad en el primer invierno, deciden observar su evolución y reclaman dos años después: para entonces el defecto puede haber salido del plazo de garantía trienal o la acción puede estar comprometida. Reclama por escrito el mismo mes en que detectes algo, aunque sea leve. Una llamada telefónica no interrumpe plazos ni acredita nada.

¿Qué mantenimiento necesita la casa y afecta a la garantía?

Sí afecta: las garantías de la LOE cubren defectos de proyecto, materiales o ejecución, pero no el deterioro por falta de mantenimiento, y ese es el argumento defensivo más utilizado frente a reclamaciones. Los puntos principales: limpieza de sumideros y canalones dos veces al año, inspección visual anual de cubierta y fachada, revisión de juntas de sellado exterior cada 3–5 años, mantenimiento anual de la aerotermia por servicio técnico, sustitución de filtros de ventilación cada 3–6 meses, test mensual de diferenciales, revisión anual de fontanería y de carpintería exterior, limpieza anual de placas fotovoltaicas y vaciado de fosa séptica cada 1–3 años si procede. Guarda todas las facturas de mantenimiento: son la prueba de que has cumplido tus obligaciones como usuario. Sin ellas, cualquier reclamación puede ser rebatida alegando uso o mantenimiento inadecuado.

¿Qué pasa si la constructora quiebra o desaparece?

Es poco frecuente pero real, y hay cinco vías, aunque ninguna cómoda. Reclamar a la dirección facultativa, que responde de sus ámbitos y tiene seguro de responsabilidad civil profesional obligatorio: es la vía más eficaz cuando el defecto tiene origen en proyecto o dirección. Activar el seguro decenal si lo contrataste, porque la aseguradora responde de los daños estructurales con independencia de la situación del constructor. Reclamar directamente a fabricantes y suministradores. Ejecutar el aval o la retención de garantía del 5% si aún no se había liberado. Y personarte en el concurso para figurar en la lista de acreedores, con plazos breves y perentorios. Es también el motivo por el que verificar la solvencia de la empresa antes de firmar deja de ser una formalidad y pasa a ser una de las decisiones más rentables del proyecto.

¿Qué posventa tengo después de la entrega?

Durante los doce meses siguientes a la entrega, Buildlovers mantiene un canal directo de posventa con compromiso de respuesta en 48 horas laborables y visita técnica en un plazo máximo de diez días para incidencias no urgentes. Las urgentes (fuga de agua, falta de suministro, fallo de seguridad) se atienden en 24 horas. Se realizan además dos visitas de revisión proactiva, a los seis y a los once meses. La segunda es deliberadamente anterior al vencimiento de la garantía anual de acabados: es preferible detectar lo que haya que repasar antes de que el plazo se cierre. Transcurrido el primer año, las garantías legales de tres y diez años siguen plenamente vigentes y el canal permanece abierto; lo que cambia es el compromiso de plazo de respuesta, no la existencia de la garantía.

11Situaciones especiales

Hemos heredado una parcela entre hermanos, ¿podemos construir?

Sí, pero requiere estructurar bien la titularidad antes de empezar, no después. Si vais a construir dos viviendas, hay que estudiar si la parcela admite segregación o si procede una división horizontal; si construís una sola, hay que definir el régimen de propiedad. Es un caso en el que conviene incorporar asesoramiento jurídico y fiscal antes de encargar el proyecto. Las decisiones de titularidad son difíciles y caras de rectificar una vez iniciado el proceso.

Mis padres me ceden el terreno, ¿qué implicaciones tiene?

Depende de la forma jurídica que se utilice: donación, compraventa, derecho de superficie o usufructo tienen consecuencias fiscales muy distintas, y varían mucho por comunidad autónoma. Es exactamente el tipo de decisión que debe tomarse con un asesor fiscal antes de formalizar nada, porque después es difícil de rectificar. Conviene además recordar un requisito previo a cualquier licencia: para solicitarla debes ser propietario del solar o titular de un derecho real que te habilite a edificar. No basta con un contrato de arras ni con una opción de compra en la mayoría de municipios.

¿Puedo construir una casa para alquilarla?

Sí, pero cambia el marco fiscal y de garantías: no sería vivienda habitual, el IVA de la ejecución pasaría del 10% al 21% y el seguro decenal dejaría de estar exento. La operación sigue siendo viable, pero los números son distintos y conviene planificarlos con un asesor fiscal desde el inicio, no cuando la obra ya está en marcha.

¿Puedo construir dos viviendas en la misma parcela?

Depende de que la ordenanza municipal lo permita y de la edificabilidad disponible. Si es viable, habrá que constituir régimen de división horizontal, lo que implica escritura específica, cuotas de participación y estatutos. El proceso es más complejo que el de una vivienda única, pero perfectamente abordable. Conviene resolver la viabilidad urbanística antes de encargar cualquier proyecto.

¿Qué pasa si me quedo sin dinero a mitad de obra?

Es el peor escenario posible: una obra parada se deteriora, se encarece y genera conflicto contractual. Por eso el cash-flow mes a mes antes de firmar es la herramienta más importante de todo el proyecto. Si prevés dificultades, comunícalo cuanto antes. Una renegociación de calendario acordada a tiempo es siempre mejor que una parada. Las medidas preventivas (fondo de contingencia del 10% en liquidez, no contar con financiación no concedida por escrito y calendario de pagos alineado con las disposiciones bancarias) evitan la mayoría de estos escenarios.

¿Puedo cambiar de constructora a mitad de obra?

Legalmente sí, resolviendo el contrato, pero es una operación muy costosa: hay que valorar lo ejecutado, liquidar, encontrar una empresa que acepte continuar obra ajena y renegociar garantías. El obstáculo real es el último: ninguna empresa asume con gusto la garantía de lo que hizo otra. Es un motivo de peso para dedicar tiempo a verificar solvencia, contrato y memoria de calidades al principio, cuando cambiar todavía no cuesta nada.

12Trabajar con Buildlovers

¿Qué es el análisis de viabilidad gratuito y qué necesito para pedirlo?

Solo la referencia catastral de la parcela, que puedes obtener gratuitamente en la Sede Electrónica del Catastro introduciendo la dirección. Recibes el análisis en 48 horas, sin coste y sin compromiso. El informe integra cartografía catastral, planeamiento municipal vigente, clasificación y calificación del suelo, parámetros de edificabilidad, ocupación, altura y retranqueos, topografía y orientación, y afecciones sectoriales identificables. El resultado es la superficie construible real de esa parcela por gama de calidad, los modelos compatibles y un presupuesto orientativo. Su valor está en llegar a tiempo: cinco de los errores jurídicos más caros de la autopromoción se cometen antes de firmar nada y todos son detectables en esta fase. Si estás valorando tres parcelas, se analizan las tres; es habitual que la que parecía peor resulte tener mayor edificabilidad neta.

¿Qué es el Informe Técnico de Proyecto y por qué cuesta 500 €?

Es un anteproyecto completo con presupuesto vinculante: programa de necesidades validado, distribución en planta, alzados, volumetría tridimensional, memoria de calidades de la gama elegida y presupuesto cerrado desglosado partida a partida, con la estimación concreta de tasas, ICIO y AJD de tu municipio. Cuesta 500 €, íntegramente descontables del presupuesto final. La razón de que tenga precio no es comercial, es de método: un anteproyecto serio exige entre veinte y treinta horas de trabajo de arquitecto. Durante su elaboración puedes solicitar tantas iteraciones de distribución como necesites sin coste adicional, y eso también es deliberado: es preferible agotar las dudas en la fase donde cambiar cuesta un dibujo, y no en obra, donde cuesta demoler un tabique. Es el momento en que dejas de estimar y empiezas a saber: sales del ITP conociendo la casa exacta que vas a tener y su coste total, no una horquilla.

¿Qué pasa si después del ITP decido no continuar?

No ocurre nada. El ITP no genera obligación de continuar: te quedas con el anteproyecto y el presupuesto, que son tuyos, y puedes usarlos para comparar con otras opciones. De hecho la comparación es bienvenida: un presupuesto desglosado partida a partida es precisamente el instrumento que permite contrastar ofertas de forma honesta.

¿Qué incluye y qué no incluye el precio cerrado de Buildlovers?

Incluye: proyecto básico y de ejecución, dirección de obra, dirección de ejecución, coordinación de seguridad y salud, visado, estudio geotécnico, ejecución material completa de los catorce capítulos de obra, seguros de obra, control de calidad, certificado final de obra y gestión íntegra de la tramitación administrativa. No incluye, por ser importes de terceros que varían por municipio y que ninguna constructora controla: el suelo, las tasas de licencia y el ICIO, la escritura de obra nueva con su AJD, las acometidas de las compañías suministradoras y el mobiliario no integrado. En el Informe Técnico de Proyecto se entrega la estimación concreta de todos ellos para tu municipio, de modo que conozcas el número total desde el primer día. La diferencia con un presupuesto de constructora convencional no está solo en el precio: está en que aquí no falta nada por aparecer después.

¿En qué zonas de España trabaja Buildlovers?

Con cobertura consolidada en Cataluña, Comunidad de Madrid y Comunidad Valenciana, y en expansión territorial. Si tu parcela está fuera de esas zonas, conviene consultarlo: los proyectos se valoran caso a caso según viabilidad logística.

¿Buildlovers hace reformas o rehabilitación?

No. El método está diseñado para obra nueva de vivienda unifamiliar. La razón es de coherencia con el compromiso de precio cerrado: la rehabilitación integral tiene una estructura de riesgo distinta, en la que los imprevistos son la norma y no la excepción, lo que hace muy difícil garantizar un precio cerrado con el mismo rigor. Es preferible no ofrecer lo que no se puede garantizar.

¿Puedo trabajar con mi propio arquitecto?

El modelo Buildlovers integra proyecto, dirección y ejecución bajo un responsable único, y esa integración es precisamente lo que permite garantizar precio y plazo: cuando aparece una patología, no hay que averiguar de quién es la culpa. Si prefieres trabajar con un arquitecto externo de tu confianza es una opción perfectamente legítima, pero entonces el modelo aplicable sería el de contratista general, no el de responsabilidad integrada, con el reparto de riesgo que eso implica.

¿Quién es mi interlocutor durante todo el proyecto?

Tu Personal Builder: una persona concreta, con nombre y teléfono, que te acompaña desde el análisis previo hasta la posventa. Es la respuesta al quinto riesgo de la autopromoción, el desgaste personal: en el modelo fragmentado, un autopromotor dedica entre 200 y 500 horas de gestión a coordinar interlocutores distintos. Aquí no hablas con cinco empresas ni con un buzón de incidencias.

¿Puedo visitar casas Buildlovers ya construidas?

Sí, y es recomendable. Se organizan visitas a obras en ejecución y a viviendas terminadas cuyos propietarios acceden a mostrarlas. Ver el sistema constructivo en persona y poder preguntar a un cliente que ya ha pasado por el proceso aporta más criterio que cualquier folleto.

¿Qué pasa si Buildlovers se retrasa en la obra?

El contrato incluye penalización por demora imputable a Buildlovers, con el plazo computado desde la concesión de licencia. Las causas de suspensión del cómputo están enumeradas y son objetivas: fuerza mayor, retraso administrativo no imputable, modificados solicitados por el cliente e impago. Lo que no se garantiza, porque no depende de ninguna constructora, es el plazo de concesión de la licencia municipal.

¿Cobra Buildlovers comisión por la compraventa del terreno?

No. No hay intermediación en la compraventa de suelo ni comisión por ello. El servicio es distinto: analizar la viabilidad de las parcelas que estés valorando, sin conflicto de interés. Si una empresa te dijera que una parcela es buena y a la vez cobrara por vendértela, no podrías fiarte de su criterio.

¿Puedo llevar el contrato a mi abogado antes de firmar?

No solo puedes: es lo recomendable. El contrato completo se entrega con la antelación que necesites y nunca se pide que se firme en la misma reunión en que se entrega. Los datos societarios, las cuentas depositadas y las pólizas de seguro de Buildlovers Technology, S.L. forman parte del dossier precontractual y están disponibles sin que haya que solicitarlos. Un cliente que entiende lo que firma es un cliente con el que la obra irá mejor.

¿Tu pregunta no está aquí?

Escríbenos y te respondemos. Si es una duda que se repite, acaba en esta página.

Habla con nosotros