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Orientación: cómo colocar la casa dentro de la parcela

Dónde se sitúa la casa y hacia dónde mira cada estancia condiciona el confort y la factura durante toda su vida. Criterios para acertar.

3 min de lectura

Vivienda unifamiliar mediterránea contemporánea con porche orientado a sur y protección solar horizontal, jardín con vegetación autóctona, sombras marcadas de mediodía

De todas las decisiones de proyecto, la orientación es la que menos cuesta y más rendimiento da. Colocar bien la casa en la parcela no encarece la obra ni un euro, y condiciona el confort y el consumo energético durante los próximos cincuenta años.

Es también de las pocas que no tienen arreglo después.

El principio, en una frase

En el clima de la mayor parte de España interesa captar sol en invierno y protegerse de él en verano. Y la clave para conseguir ambas cosas es que el sol de invierno y el de verano no vienen de la misma altura.

En invierno el sol está bajo y entra profundamente por las ventanas orientadas a sur. En verano está alto, casi vertical al mediodía, y un alero o un porche bien dimensionado lo detiene antes de que entre. La misma ventana, dos comportamientos opuestos, sin mover nada.

Ese es el motivo por el que el sur es la orientación buena: es la única controlable con geometría.

Qué hace cada orientación

Sur. La mejor para las estancias de estar. Sol abundante y bajo en invierno, fácil de proteger en verano con voladizo, porche o pérgola. Aquí van el salón, la cocina si se puede, y la terraza principal.

Este. Sol de mañana, suave y agradable, sin sobrecalentamiento. Funciona bien para dormitorios y para la zona de desayuno. En verano la casa se despierta antes, que a unos les gusta y a otros no.

Oeste. La orientación más problemática en verano. El sol de tarde entra bajo, casi horizontal, justo en las horas de más calor acumulado, y los aleros no lo detienen porque no viene de arriba. Si hay que poner algo aquí, que sean espacios de uso puntual (garaje, almacén, baño, escalera) o que lleve protección vertical: lamas, celosías, arbolado de hoja caduca.

Norte. Luz constante y sin sol directo, ideal para trabajar o pintar. Fría en invierno, así que conviene limitar el tamaño de las ventanas y cuidar el aislamiento. Buena para despacho, lavadero o zonas de paso.

Dónde colocar el volumen dentro de la parcela

Más allá de hacia dónde mira cada estancia, hay que decidir dónde se apoya la casa. Suele funcionar mejor retranquearla hacia el lindero norte, dejando el espacio libre principal al sur.

Con eso consigues tres cosas: el jardín recibe sol, la fachada sur queda despejada de sombras propias, y el espacio exterior de estar queda donde se va a usar de verdad.

El error frecuente es centrar la casa en la parcela. Genera cuatro franjas de terreno estrechas alrededor, ninguna suficientemente grande para usarse, y suele dejar el jardín principal en la peor orientación.

Lo que hay que mirar en la parcela real

La teoría se ajusta con lo que hay:

  • Sombras arrojadas por edificios vecinos, muros o arbolado existente. Un edificio alto al sur puede anular toda la estrategia.
  • Vistas. Si lo bonito está al norte, hay una tensión que resolver. Se resuelve con ventanas de tamaño distinto según su función: grandes al sur para captar, controladas al norte para mirar.
  • Vientos dominantes de la zona, que afectan al confort del exterior y a la ventilación cruzada.
  • Privacidad respecto a la calle y a los vecinos.
  • La pendiente, si la hay, porque puede reforzar o contradecir la orientación deseable.

Ventilación cruzada, la pareja de la orientación

Tan importante como el sol y más barata todavía: que el aire pueda atravesar la casa. Aberturas en fachadas opuestas permiten ventilar de noche en verano y descargar el calor acumulado durante el día.

Una casa con toda la ventilación en una sola fachada no ventila, aunque tenga muchas ventanas. Es un detalle de planta que se decide pronto y que después no se corrige.

La conversación que hay que tener

Cuando el arquitecto presente la primera propuesta, tres preguntas que ordenan bastante:

  • ¿Qué estancias han quedado a sur y por qué?
  • ¿Cómo se protege la fachada sur en verano, y las aberturas a oeste si las hay?
  • ¿Se puede ventilar de forma cruzada en las estancias principales?

Si las tres tienen buena respuesta, la casa va a ser cómoda. Si no las tienen, ninguna instalación posterior lo va a compensar del todo: se puede corregir con climatización, pero eso es pagar cada mes por algo que la geometría regalaba.

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