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Caso práctico: una casa de consumo casi nulo en clima mediterráneo
Qué lleva una casa de 130 m² para gastar muy poca energía y estar fresca en agosto en la costa mediterránea, cuánto suma cada pieza y qué factura queda, con cifras orientativas.

Desde la actualización del Código Técnico de 2019, toda vivienda nueva tiene que ser un edificio de consumo de energía casi nulo. Es obligatorio. Pero cumplir el mínimo y tener una casa que casi no gasta, y en la que se está bien a las cinco de la tarde de un día de agosto, no son exactamente lo mismo.
Este caso recorre la segunda opción para una familia de cuatro personas en la costa mediterránea, con una casa de dos plantas y 130 m², y en la que alguien teletrabaja.
Es un caso práctico con cifras orientativas. Consumos, producción y precios cambian con la ubicación, con cómo se usa la casa y con las tarifas. Lo útil es el orden de las decisiones y el peso relativo de cada pieza.
La receta, pieza a pieza
1. La envolvente, primero. Aislamiento continuo, sin huecos ni interrupciones; los puentes térmicos resueltos en proyecto; y la estanqueidad al aire comprobada con un ensayo de presión antes de cerrar los trasdosados. Todo lo demás depende de esto, y es lo único que no se puede mejorar después sin obra. Lo explicamos a fondo en la envolvente térmica.
2. Protección solar. En el Mediterráneo, el caso difícil no es el invierno, es el verano. Aleros o lamas en la fachada sur, protección exterior en las ventanas a oeste y vidrios con control solar donde el sol de tarde castiga. Una ventana sin protección exterior es un radiador en julio.
3. Ventilación con recuperación de calor. Aire renovado sin abrir ventanas en las horas de más calor o más frío, recuperando buena parte de la temperatura del aire que sale. En una casa hermética no es un lujo: es lo que la hace saludable. Así funciona la ventilación mecánica con recuperación.
4. Aerotermia. Una bomba de calor para calefacción, refrigeración y agua caliente, con suelo radiante y refrescante o con fancoils. Como la envolvente ya ha reducido mucho la demanda, el equipo puede ser más pequeño.
5. Fotovoltaica. Unos 4 kWp en la cubierta, en autoconsumo con compensación de excedentes.
Lo que suma cada pieza, frente a cumplir el mínimo
| Pieza | Sobrecoste orientativo |
|---|---|
| Más aislamiento y puentes térmicos bien resueltos | 4.000 a 8.000 € |
| Carpinterías y vidrios mejores, con control solar | 3.000 a 6.000 € |
| Protecciones solares exteriores | 2.000 a 5.000 € |
| Ventilación con recuperación de calor | 5.000 a 9.000 € |
| Ensayo de estanqueidad y sellados | 1.000 a 2.000 € |
| Fotovoltaica de 4 kWp | 5.000 a 7.000 € |
| Total | 20.000 a 37.000 € |
La aerotermia no aparece como extra: hoy es la solución habitual en obra nueva para cubrir la parte renovable que exige el Código Técnico, así que la llevaría también la casa del mínimo.
Lo que gasta la casa
Con estas piezas, el consumo eléctrico total de la vivienda (climatización, agua caliente, ventilación, cocina, electrodomésticos, iluminación y el ordenador de quien teletrabaja) ronda los 5.500 kWh al año.
La fotovoltaica produce unos 6.000 kWh al año en esta ubicación. Pero producción y consumo no coinciden en el tiempo: sin baterías, la casa aprovecha en el momento algo menos de la mitad, unos 2.400 kWh. Eso deja:
- Unos 3.100 kWh que se compran a la red, sobre todo por la noche y en los meses de menos sol.
- Unos 3.600 kWh que se vierten a la red y se compensan en la factura a un precio bastante inferior al de compra.
Con precios de referencia de 2026, eso deja una factura eléctrica anual del orden de 400 a 700 €, impuestos incluidos, en la que buena parte es ya el término fijo de potencia. Las cifras exactas dependerán de la tarifa, pero el orden de magnitud es ese: unos pocos cientos de euros al año para una casa entera, climatización incluida.
El orden de las decisiones
- Envolvente y protección solar. No se pueden añadir después sin obra.
- Ventilación. Se decide en proyecto, porque los conductos necesitan su sitio.
- Aerotermia, dimensionada para la demanda ya reducida, que es lo que permite un equipo más pequeño y más barato.
- Fotovoltaica. Es lo único que se puede ampliar o añadir más adelante; basta con dejar prevista la cubierta y las canalizaciones.
Es el mismo orden que defendemos en qué instalar y en qué orden: primero no necesitar energía, después producirla.
Lo que enseña este caso
La etiqueta no es el objetivo. Una letra A en el certificado energético es una buena señal, pero lo que se busca es otra cosa: estar fresco en agosto sin el aire a tope y pagar poco todo el año.
En el Mediterráneo, el enemigo es el sobrecalentamiento. Protección solar y ventilación pesan tanto como el aislamiento, y a veces más.
La ejecución manda. Un ensayo de estanqueidad a tiempo, con los trasdosados todavía abiertos, permite corregir fugas que después ya no se pueden arreglar. Es la misma lógica, sin llegar a su nivel de exigencia, que la del estándar Passivhaus.
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